Qué puedes cambiar para sentirte mejor en la oficina

Trabajar en una oficina tiene sus particularidades. Aunque exista una gran diversidad de casos, los horarios a cumplir, el trabajo con compañeros y la consecución de unos objetivos son elementos comunes a todos, ¿no crees?

Qué puedes cambiar para sentirte mejor en el trabajo
Qué puedes cambiar para sentirte mejor en el trabajo

Pues bien. El trabajar en una oficina no siempre es sencillo. Pueden pasar cientos de circunstancias que hagan que no te sientas muy feliz y puedas acabar sufriendo ansiedad, burn-out o incluso tener que darte de baja por ello.

Desde la convivencia con un compañero “difícil” hasta tener que adaptarnos a las nuevas normas que puede poner en marcha un cambio de la directiva, cualquier elemento puede ser fuente de malestar en el trabajo.

En este artículo, te voy a dar algunos consejos de tipo psicológico para que puedas sentirte mejor en la oficina, pero antes, puedes echar un vistazo al siguiente vídeo en el que podrás conocer cómo es trabajar en las oficinas de Google:

¿Es el trabajo que yo quiero?

A muchas personas les puede sorprender esta pregunta por diversos motivos. Por un lado están los que piensas que no existe ningún trabajo que pueda hacerte feliz hasta el que se resigna considerando que cualquier trabajo es bueno.

Soy consciente de que es un tema con muchos puntos a considerar y mucha variabilidad personal, pero no está de mal que te plantees si el trabajo que tienes es lo que siempre habías soñado o simplemente si te está haciendo feliz o no.

Puede ocurrir que no quieras plantearte esta pregunta porque en el fondo no quieres escuchar la respuesta sincera. Si es así, respeta tus tiempos, pero ten en cuenta que este punto puede ser la principal causa de infelicidad.

Mejora de la comunicación en la oficina

Independientemente de si es el trabajo de tu vida o no, puede pasar también que la relación con los compañeros no sea la ideal, ¿verdad? Y no me estoy refiriendo a discusiones puntuales debidas a roces esporádicos o a temas de trabajo.

También habría que distinguir el tipo de relación que tienes con tus superiores o subordinados del que tienes con tus compañeros. En ambos casos, suele haber un elemento en común y es la falta de comunicación efectiva.

Puedes revisar qué tipo de pensamientos tienes respecto a los demás y analizar hasta qué punto esa forma de ver el mundo te puede estar influyendo a la hora de comunicarte de una manera nada asertiva.

Aun así, la mayoría de las veces solemos ser los receptores de una manera de comunicación en la que nos acabamos sintiendo ninguneados y desmotivados. A pesar de tener en cuenta que existe una multitud de factores que pueden afectar, lo primero que podemos pensar es que no es nada personal, y que si nos han juzgado, ha sido sobre una idea que tienen acerca de nosotros nada realista.

De todas formas, siempre que se pueda, lo mejor es afrontar la situación y expresar aquello que necesitamos comunicar, sin agresividad ni pasividad. Si quieres saber cómo hacerlo, te lo explico en “Cómo decir lo que piensas”

Gestión del estrés en la oficina

Por último, no podemos olvidar que el trabajo es en muchísimas ocasiones una gran fuente de estrés que acaba generando no solo malestar interno, sino que habitualmente solemos proyectarlo sobre los demás, convirtiendo nuestras relaciones en continuos cabreos, reproches y discusiones.

Para trabajar sobre el estrés, una gran herramienta es practicar alguna técnica de reducción de la ansiedad. Para ello tienes disponibles las más eficaces como son la relajación, el mindfulness y la meditación.

Aunque entre ellas estén relacionadas, cada una tiene sus peculiaridades. Así, la relajación trabaja principalmente a nivel corporal, generando una reducción de la actividad mental y por tanto aumentando tu sensación de tranquilidad.

El mindfulness es una técnica derivada de la meditación basada en el centramiento de la atención sobre un elemento que suele ser la respiración y que provoca que la mente vaya reduciendo su actividad y por tanto, aumentando nuestra sensación de relajación.

La meditación va un poco más allá, ya que no solo abarca al mindfulness, sino que además trabaja sobre elementos más profundos de nuestro interior, conectando con nuestro ser interior y viviendo en plenitud con nosotros mismos.
De todas formas, si quieres adentrarte un poco más en el mundo de la gestión del estrés, no dudes en echar un vistazo al artículo “Cómo superar la ansiedad

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