Hay momentos en la vida en los que algo aparentemente pequeño nos obliga a parar. Un detalle.Un fallo.Una sensación extraña de desajuste. Y, de pronto, nos damos cuenta de que llevábamos demasiado tiempo funcionando en automático. En el ámbito laboral, esto ocurre con más frecuencia de lo que parece. Muchas personas llegan a consulta diciendo algo parecido a esto: “No sé cuándo empezó, pero ya no estoy bien en mi trabajo”. No hubo un gran acontecimiento. No pasó nada dramático. Simplemente, un día el cansancio dejó de ser puntual y se convirtió en permanente. Ese es el terreno donde empiezan a crecer el burnout, la insatisfacción laboral y el deseo —a veces silencioso— de cambio. Y en el fondo, todo tiene que ver con algo muy concreto: la atención. [caption…
Hay algo que ocurre con más frecuencia de la que pensamos. Sucede en reuniones.En equipos de trabajo.En comidas de empresa.En conversaciones de pasillo. Y, curiosamente, muchas veces pasa desapercibido. Personas que hablan mucho.Que opinan sobre todo.Que juzgan con facilidad.Que parecen seguras, contundentes, incluso dominantes. Desde fuera, puede parecer seguridad. Liderazgo. Carácter. Pero no siempre es lo que parece. Y cuando este tipo de dinámicas se repiten en el entorno laboral, pueden convertirse en una de las fuentes silenciosas de desgaste emocional, mal clima e insatisfacción profesional. Hoy vamos a hablar de algo importante: la necesidad de validación en el trabajo… y su relación directa con el burnout, la frustración laboral y los procesos de cambio. [caption id="attachment_4203" align="aligncenter" width="640"] Insatisfacción laboral[/caption] El trabajo como escenario emocional El entorno laboral no…
En los últimos años, el cansancio laboral se ha convertido en una conversación habitual. Cada vez más personas hablan de agotamiento, de falta de motivación, de esa sensación difícil de explicar que aparece los domingos por la tarde o los lunes por la mañana. No siempre es un problema grave al principio. A veces empieza como una ligera incomodidad, una pequeña pérdida de energía, una especie de desconexión silenciosa. Y entonces surge la solución más repetida: “Necesito bajar el ritmo”. Menos horas. Más descanso. Vacaciones. Teletrabajo. Slow living. Desconectar. Todo eso puede ayudar. Pero hay algo importante que casi nunca se dice: Reducir la velocidad no garantiza recuperar el bienestar. De hecho, muchas personas descubren, con sorpresa, que incluso trabajando menos, descansando más o cambiando de entorno… la sensación de…
Autoestima, burnout y la dificultad de mantenerse fiel a uno mismo Hay momentos en la vida en los que uno se da cuenta de algo incómodo. No ha pasado nada grave. No ha habido una crisis enorme. Ni una discusión definitiva. Ni una decisión radical. Y, sin embargo, algo no encaja. Te levantas cansado… aunque hayas dormido. Trabajas… pero sin ilusión. Cumples… pero sin sentirte satisfecho. Y aparece una sensación difícil de explicar: “Estoy funcionando… pero no estoy bien.” Muchas personas llegan a consulta en ese punto. No están rotas. No están deprimidas. No han perdido el control. Pero sienten que, poco a poco, se han ido alejando de sí mismas. Y ahí empieza todo. El problema no es el estrés (solo) Cuando hablamos de burnout o de insatisfacción laboral,…
El estrés crónico es un problema que nos puede dificultar mucho nuestro día a día. Te dejo algunas señales que pueden ser indicativas de estar sufriendo esta dificultad. Señales del estrés crónico Dolores habituales de cabeza Problemas gástricos como diarreas o estreñimiento Falta de atención y concentración Dificultades a a hora de memorizar Cansancio constante Problemas de conciliación y mantenimiento del sueño Dificultades sexuales Abuso de alcohol, móvil y/u otras adicciones Dolores generalizados e inespecíficos por todo el cuerpo
El estrés es una reacción tanto corporal como emocional que sentimos ante la percepción de una amenaza externa. Algunos de los síntomas son estos: Ansiedad Depresión Errores a la hora de evaluar situaciones diversas Estado de alerta y tensión de manera constante Dificultades a la hora de conciliar el sueño Cansancio a todas horas Irritabilidad y a veces agresividad recurrente Cambio en las conductas normales del día a día Dificultades a la hora de concentrarse Problemas gastrointestinales y/o cardiovasculares Problemas a nivel sexual
El estrés es una reacción tanto corporal como emocional que sentimos ante la percepción de una amenaza externa. Síntomas de estrés Algunos de los síntomas son estos: Ansiedad Depresión Errores a la hora de evaluar situaciones diversas Estado de alerta y tensión de manera constante Dificultades a la hora de conciliar el sueño Cansancio a todas horas Irritabilidad y a veces agresividad recurrente Cambio en las conductas normales del día a día Dificultades a la hora de concentrarse Problemas gastrointestinales y/o cardiovasculares Problemas a nivel sexual
Para gestionar de la manera más eficaz el estrés debemos tener en cuenta una serie de recomendaciones: Realizar ejercicio habitualmente Hacer actividades que nos gusten Tener buenos hábitos de sueño Llevar una dieta sana Tomar una actitud relativizadora de las cosas Estar dispuesto a enfrentarnos a las dificultades Aceptar incondicionalmente la realidad que se vive y se siente Aprender a poner límites Aprender a gestionar los conflictos Pasar tiempo y disfrutar con los seres queridos